jueves, 4 de octubre de 2007

Camino azul

Un camino, me llevó a este camino, y de caminos se trata la vida.
Elegidos u ocasionales, fáciles o difíciles, empinados o llanos, literal y subjetivamente, los hay de todos los tipos..
Si se tratara de elegir, lo ideal sería el mas bello, el más gratificante, pero algunas veces, dentro de las opciones, solo tenemos la posibilidad de elegir el menos malo, por que no existe el mejor.
(Paseo por Merlo, San Luis, Argentina.)

martes, 2 de octubre de 2007

Sueños


A veces las complicaciones mas tontas del día son las que peor humor nos dejan.
En fin... quise hacer un texto, no fue posible, no andaba suelta de palabras aunque tenía mucho por expresar, quise subir una foto, no encontré el cable, sera el desorden en el que ando, quise escanear una imagen, no se veía lo que quería, por lo tanto carecía de sentido hacer tanto esfuerzo.
Después de un día contaminado por los desaciertos, los ojos pesados de sueño, y la mente nublada de pensamientos extraños, voy a dejar correr la imaginación por otros campos incomprendidos e incomprensibles, pero algunas veces mas gratificantes, como son los sueños.
No siempre lo coherente, más bien casi nunca, es lo que mejor me cae.

domingo, 30 de septiembre de 2007

viernes, 28 de septiembre de 2007

El gato del viejo- (para Sonia)

Se refregó contra las piernas de Don Cosme, pero como otras tantas veces, o ultimamente, lo ignoró, así que saltó a la otra silla, y se acomodo. Lo vio tomarse el te, y al rato todo quedo en silencio. Hacia tiempo que Javier, el hijo, no pasaba a visitarlos, por suerte, por que Andresito, ocupaba el rato que visitaban al abuelo, para molestarlo, tirándole de la cola, o empujándolo cada vez que se recostaba en algún lugar a dormitar, así que se veía obligado, el tiempo que duraba la visita, a saltar por la ventana y pasear un rato esquivando a los gatos del vecindario, para evitar peleas o provocaciones. Es que se había acostumbrado a la vida tranquila y solitaria, aunque comiera poco, y siempre, aparecía algo en la vereda, que dejaba alguna alma caritativa.
Pero con eso y todo la vida no estaba tan mal para un gato viejo. No había que escapar de la lluvia, ni correr perseguido por los perros, y la vida social también había ido desapareciendo hasta perder a estas alturas el interés por las féminas.
Pero aquel silencio tan extenso comenzaba a preocuparlo, él no se había movido de la silla, ni el viejo tampoco.
Caía la noche y no había recibido un trozo de pan para entretenerse un rato, esperaría hasta mañana.
La noche paso igual de estática. Cuando el día nuevo llegó, se decidió a molestarlo, tal vez así recordara que había que comer.
Le rozo las piernas nuevamente, pero estaban frías, y se alejo.
Subió a la mesa, se comió la galleta húmeda que había olvidado cerca de la taza.
Empezaba a preocuparse.
Nada cambiaba.
Debería llegar Javier, algo no estaba bien.
Otro día terminaba igual.
Después que amaneció, solo el teléfono repetidas veces, nadie contesto, volvió a retumbar la campanilla en el silencio. Nada.
Al tiempo la puerta se abrió y apareció Javier acompañado de otros hombres. Salieron, entraron, varias veces. Se llevaron a Don Cosme. Sabia que a pesar de su indiferencia, lo extrañaría.
Algo lo intrigaba, a donde iría a parar él, por que al descuido, Javier lo saco a la calle, empujándolo con el pie, pero con un gesto mas caritativo lo tomo en sus brazos, y lo dejo en le auto. Nervioso e inquieto por lo desconocido busco un lugar oscuro en el piso.
Viajaron un rato, el corazón parecía que se le iba a salir.


A - Cuando detuvo el motor muchos miedos lo asaltaron. A donde lo llevaba? Cual era su nuevo destino? Y entonces supo que su vida cambaría para siempre, como cuando lo había subido al auto, aunque no sabia todavía cuanto.
Andresito, con los ojos hinchados y llorosos, con una sonrisa tibia, lo tomo en sus brazos y lo apretó. .
El gato con esfuerzo controlo su impulso de arañarlo, habían sido muchas emociones en tan poco tiempo. Con el transcurso de los días, aprendió
sus nuevas rutinas, entre ellas tolerar las torturas del niño
y otras, no tan malas, como dormir cómodo a los pies de su cama.
Al fin y al cabo, la vida esta llena de cambios, y todos traen aparejadas
cosas buenas y cosas malas.


B-Cuando detuvo el motor, vio que estaban frente a un baldío. Lo dejo en el piso, subió al auto y se marcho sin siquiera mirarlo. Pronto varios gatos malolientes se acercaron a observarlo, los alejó con un maullido de molestia. Había olvidado las noches de rocío, y la pelea por el alimento. Recordó como era y se las arregló para integrarse a su manera.
Se lo ve bagar por las calles, arañado y sucio, como resultado de alguna trifulca en la que peleó por su comida, restos que deja una anciana pero que no alcanza para todos.
No se murió de hambre, pero valora ahora, la vida apacible
que había llevado junto al viejo y las migajas que éste le tiraba cuando bebía su té desabrido. Y algunas noches, todavía lo extraña.

C - Cuando detuvo el motor, lo empujo al piso, el gato desorientado, salió corriendo. Fue a dar a una avenida transitada, se encontró en medio de autos que circulaban a altas velocidades, el miedo lo paralizó y ahí se quedo. Un vehículo maniobró para esquivarlo, pero la distancia era muy corta. Pasó tan cerca que lo golpeó con la rueda y voló a un par de metros. Sintió los golpes por dentro, luego vio salir sangre por el hocico, cerró los ojos y allí se quedo. Muriendo lentamente lejos de los ojos de quienes lo habían cuidado, querido, o no, pero ahora en su ultimo momento, se sintió solo. El proceso duró poco, o al menos para él. Una mujer lo recogió y lo tiró en el cesto de basura, para que no entorpeciera el tránsito.

jueves, 27 de septiembre de 2007

Las palabras justas

Corría el año 85 y se cumplían mis 15 mayos, y aunque simbolizan un antes y un después, y que se los adornan con tantas cuestiones femeninas, no dejan de ser una edad difícil , dolorosa, llena de incomprensiones, incertidumbres, ambivalencias, y todas esas sensaciones desdobladas que caracterizan esa etapa, que nos torna inseguros, llorosos (al menos yo lo fui y lo sigo siendo) y que no sabemos si queremos ser grandes, o mejor quedarnos en esa hermosa ilusión que es la infancia (también esto lo digo por mi propia infancia) bajo la protección de la familia, y es con ellos justamente con quienes mas se manifiestan los conflictos, las peleas y lentamente los acuerdos.
En esa época, mi hermana Claudia con quien era su esposo en ese momento, Don Alfredo Casero, me regalaron una medallita muy singular, entonces se usaban, ahora son una antiguedad, pero no de las valiosas, si no de las ridículas... según mi hija..
esta medallita decía: ME DUELE CUANDO AVANZO PERO SI NO AVANZO ME DUELE MAS..
y a pesar que no reparaba en sentimentalismos que no fueran referidos al amor... me sentí muy identificada, comprendida podría decirse con una frase tan simple pero tan aclaratoria de todos los sentimientos que llevaba puestos y que pesaban tanto...
Ayer o antes de ayer tal vez.. paseando por algunos blog, fui a parar al de J.Riaño (http://gatossobreeltejado.blogspot.com/) llegue a unas palabras escritas por él, que me trajeron al recuerdo este colgante que use por años... sintiendo que decía mucho por mi... más de lo que yo misma podía expresar y explicar en ese momento sobre mis conflictos.
Hoy la tengo puesta en un ganchito de un aro.. para no perderla la guardo en una cajita de recuerdos.. así que la busqué y le tomé una fotografía.
Ahora, como mamá observo a mi hija sufrir, llorar y pelear mientras vive estos años de cambio..
a ella le dedico este texto...

miércoles, 26 de septiembre de 2007

El viejo y el gato

A la hora del té se sienta en su silla muerta, destartalada.
Observa detenido la loza de su taza y se da cuenta que ya esta cuarteada y rota.
Ve que su cuchara ya no tiene el brillo del metal lustroso. Bebe sorbo a sorbo ese líquido tibio y desabrido, pretenciosamente llamado té. Añora el rico mate verde, caliente y amargo, compañero de los grotescos bizcochos de antaño.
Siente frío correr por sus piernas, arrugadas, débiles y flacas.
Percibe que el gato se acerca a frotarse en sus pies, los que tan solo instantes atrás, sintieron frío. Nota sobre su vieja piel, el pelo largo, áspero y descuidado del animal, al que ya no quiere.
Abrocha el único botón de su saco agujereado y manchado. Tiembla y teme.
Aprieta el pecho con su mano ajada y huesuda para negar el dolor que crece imparable.
Siente como entra en su cuerpo esa sombra que lo acecha desde hace algún tiempo.
Atina a mirar, por última vez, la ventana en penumbras, que la tarde de ese último viernes cierra, en su propia cara, los postigones de sus ojos que ya no volverán a abrirse mañana... en la cara.

Globo

La primavera trajo nuevos ánimos y con ello, ganas de descubrir, emocionarse y alegrarse con tal solo mirar desde abajo un globo aerostático.. no se si me atrevería a subir y poder contar desde ahí, con fotos y palabras, que tan linda es la vista, pero él en si mismo es una linda imagen.

martes, 25 de septiembre de 2007

Seis para blog


Retrato en sepia


De un ensayo de retratos, para el que colabore con mi esposo, resulto esta foto, la que utilice para practicar algunos efectos con el photoshop, luego hice algunos retratos yo con la colaboracion de él, sin poder todavia, controlar la luz y el enfoque pero no resultaron tan malos, pronto subire alguno.